No quiero usar los términos filosóficos,
no quiero decir -encadenados- “contingente” y “apriori”,
“necesario” y “esencia”,
quiero decir pájaro, paloma,
pies y dientes, abrigos y tabaco.
Carcajadas y no trascendentales.
Quiero que se junten las palabras fuertes con las suaves
para oir una batalla de campanas.
Quiero decir palabras que son cosas y sangre.
Y que los sabios aplaudan a los poetas. Ellos son los que son. Los que hacen falta.
Los que amanecen o truenan.
Quiero los términos filosóficos para no usarlos, para no decirlos,
para que, a veces, sujeten mis paredes
para poder levantar fortalezas amarillas
que no olviden que hay perros y que ladran
y que hay niños hambrientos
y también que hay amantes destrozados.
Hermoso. Lo vengo siguiendo desde hace tiempo. Encontre el site por una sita de Rilke. Y segui leyendo porque me gusta el enfoque respecto del arte.